
Lo primero que se debe hacer cuando se recibe un caballo como paciente, es una inspección general del mismo, observándolo desde todo ángulo, tanto en estación como en movimiento. Esto es muy importante a la hora de diagnosticar cualquier tipo de claudicación, muchas veces con solo ver caminar o trotar al caballo se puede observar la claudicación, aunque existen patologías que dependiendo de la gravedad de las mismas, se pueden diagnosticar con el animal en estación.




